El ikebana  proviene de una antigua tradición de los sacerdotes budistas chinos, ya que éstos practicaban el kuge, las ofrendas de flores a Buda y a los difuntos. Estas composiciones florales, al principio, eran sencillas, estando formadas por composiciones geométricas de tres tallos con las puntas hacia arriba; esto es algo que también se practicaba en la India, pero en menor medida. Esta tradición llegó a Japón con la introducción del budismo en el siglo VI.

                                                                                                         

             Una vez llegado el budismo a Japón, una de las primeras tradiciones del ikebana que aparece es la Saga Goryu, una tradición que nace a partir de la fundación del Daikaku-ji en Kyoto por el Emperador Saga a principios del siglo IX. Esta tradición, la cual existe hoy en día, consistía en tranquilizar a las flores mediante la recitación del Sutra budista Hannya Shingyo; de esta manera, se unía la flor, la naturaleza, y la religión.

Con el paso de tiempo el ikebana se fue popularizando en Japón. Durante el período Muromachi (1336-1573) los arreglos florales eran muy apreciados por la aristocracia. Desde entonces se han escrito varios textos, siendo el más antiguo el Sendensho, una recopilación que abarca textos escritos desde 1443 hasta 1536.[3]

En este período surgieron los primeros tokonomas; éstos eran unos cubículos pequeños donde se encontraba el altar privado de los monjes. Consistían en un tatami con  una mesa baja, una vela, un incienso, un kakemono (rollo de pintura despegable en el que suele aparecer caligrafía japonesa), una ofrenda y un ikebana. Con el paso de los años cambió la concepción de este espacio, apareciendo en las casas como el lugar sagrado de éstas.

    

                                                                                                                                    

 

Ikebana es la palabra que define los arreglos florales en Japón. La palabra surge de ikeru (dar vida o colocar) y bana (flor). Sin embargo, es mucho más, es un arte. De la misma forma que Europa los pintores y escultores acudían a talleres y escuelas renacentistas para perfeccionar sus técnicas, el Ikebana ha sido enseñado y perfeccionado como disciplina artística desde el siglo XV en este país, a la vez que veían la luz otras como su arquitectura tradicional, la poesía haiku o el teatro Nō

                                                                                                          

 

Un arte que surge del budismo y el sintoísmo

Como otras expresiones artísticas a lo largo de la historia, germinó bajo el ala de la religión. En el siglo VI llega el budismo a la isla y con él se implanta la entrega de ofrendas florales a los difuntos y al templo, los kuge. Los monjes, llamados ikenobos, comienzan a colocarlos delante de los budas y poco a poco esas entregas de fe van adquiriendo formas armoniosas. 

En este punto hay que señalar que pese a la implantación de la nueva religión, los japoneses continuaron siendo sintoístas y manteniendo las raíces de estas creencias fundamentadas en un estado de armonía con la naturaleza. De alguna manera, ambas religiones convergieron no solo en la vida de los habitantes del país -de hecho, en la actualidad, continúan profesando con gran naturalidad ambas religiones-, sino también en las ofrendas. 

Las pautas que definen su estilo están intrínsecamente ligadas a la relación sintoísta casi reverencial con la naturaleza; el sentido budista de la no permanencia de las cosas -¿hay algo más efímero que una flor cortada?- y la filosofía wabi sabi, aquella de la que hemos hablado en alguna ocasión que se define de forma express como la elegancia estética de la imperfección.

 

Los primeros registros escritos de Ikebana

A lo largo del tiempo, estas entregas florales van adquiriendo formas más armoniosas y estéticas. Así, en 1462 se realiza el primer registro escrito conocido de un maestro en el arreglo floral, Senkei Ikenobo; no mucho después llegaría el primer libro en el que salían ilustraciones donde se puede ver cómo se estaba definiendo, el Kaoirai no Kadensho (1486) y unos años más tarde vería la luz el Senno Kuden (1542) de la mano de Senno Ikenobo, un manuscrito en el que se ponía en negro sobre blanco la filosofía del Ikebana. Él diría cosas como: “Con un ramo de flores y un poco de agua, uno evoca la inmensidad de los ríos y las montañas” o “Haciendo arreglos florales con reverencia, uno se redefine a sí mismo”.

Habían tardado nueve siglos en definir este arte, con Senno Ikenobo se fundaría la primera escuela de Ikebana, la más famosa y que aún está abierta. Y, aunque pueda parecer que había quedado definido por su religiosidad, hacía tiempo que había traspasado los muros de los templos para entrar en las vidas de los nobles y samuráis dándole un aire secular a estos trabajos, de hecho, cuando se alcanzó el siglo XVIII era un arte más noble que sacro. Las mujeres tardarían en llegar más tiempo a él, en la época Meiji (1868-1912).

 

Ikebana Sogetsu

La escuela Ikebana sôgetsu 草月流 fundada en 1927 por Sofu Teshigahara y que en la actualidad es dirigida por Akane Teshigahara, su nieta. Su fundador propuso el ikebana como un arte creativo de forma que cualquiera pudiera disfrutar de su práctica en cualquier momento, lugar y forma.

Sin tener experiencia en ikebana, me da la sensación de que esta escuela está mucho más cerca de esos orígenes populares del mismo. Se cuenta que la base del ikebana se remonta al siglo XV, cuando un sacerdote budista observaba cómo los fieles llevaban en ofrenda ramos y flores al templo, descubriendo que según fueran los motivos que tenían para ir arreglaban las flores de una manera u otra. El sacerdote, Ikenobo Senkei comprendió que quien iba al templo a pedir salud, el que iba a pedir un esposo para sus hijas, fertilidad para tener hijos, una buena cosecha o prosperidad para su negocio entregaba las flores arregladas de una forma distinta. La gente de a pie establecía sus códigos en función de la petición que fuesen a hacer.

La composición en el Ikebana

En los arreglos de Ikebana encontramos una composición formada con flores -abiertas o en capullos-, ramas -limpias o con yemas-, hojas -secas o frescas-, frutos y semillas, no extraño ver bambú, iris, crisantemos, camelias, peonías o narcisos como elementos tradicionales en un soporte que ayuda a expresar esa esencia natural. Y a la parte material hay que añadirle características estéticas como su minimalismo, el movimiento de las líneas o la forma -ausencia de rigidez-, la estructura de triángulo escaleno -muy frecuente-, la asimetría y la imperfección como muestra de belleza, el iki que es la singularidad estética refinada y que refleja la relación del creador del centro con la naturaleza. No es fácil definir el Ikebana con unas reglas estrictas ya que existen diversos estilos más tradicionales o más modernos como la rikka, chabana, enshu, shoka, zen’eibana, moribana y nageire, entre otros, siendo los dos últimos mencionados los más practicados por los japoneses. Actualmente, en Japón, las escuelas más reconocidas son las de Ikenobo, Ohara y Sogetsu.

 

 

Tamaño regular
Shin = ‘el tamaño del recipiente’ (el diámetro más la altura del recipiente) x 1,5
Soe = 3 / 4 de Shin
Hikae = 3/4 o 1/2 de Soe

Tamaño grande
Shin = ‘el tamaño del recipiente’ (el diámetro más la altura del recipiente)
Soe = 3 / 4 de Shin
Hikae = 1/2 de Soe

Tamaño pequeño
Shin = ‘el tamaño del recipiente’ (el diámetro más la altura del recipiente) x 1,5
Soe = 3/4 de Shin
Hikae = 3/4 de Soe

Exploring Ikebana Sogetsu

 

 

Ikebana Sogetsu Estilo Libre. 

Paniculata Inocencia y Limonium Statice Siempre viva.

 

 

 

 

 

Ikebana Sogetsu Nageire. Variación I.

La Thuja occidentalis, conocida comúnmente como “tuya” o “cedro blanco del norte”. Es un árbol que forma parte del género de los arboles coníferos, perteneciente a la familia de los Cupressaceae . Este árbol es procedente de las zonas templadas del Hemisferio Norte, de hoja perenne, siempre de un verde intenso, en donde se le ha otorgado su apodo del “árbol de la vida”, con cinco géneros existentes, dos procedentes de Norteamérica y tres del este Asiático.

Propiedades medicinales como: antiséptico, antiviral, purificador de sangre y astringente. Muy utilizada en homeopatía. … Produce una acción cicatrizante, antiinflamatoria y antihemorrágica gracias a su efecto astringente. Otros Beneficios: Favorable en estados de rinofaringitis y bronquitis.

La Gerbera actualmente es la quinta flor más popular en el mundo detrás de la rosa, clavel, crisantemo, y tulipán. Es una flor sin olor que pertenece a la Asteraceae o la familia de las Compuestas, cuyo origen se encuentra en África del Sur, Asia, América del Sur y Tasmania. 

Se asocia a la inocencia, la pureza, el cariño y alegría, además de ser un símbolo clásico de la belleza.

 

Variación I. Estilo vertical Moribana. Cala vs Lusianthus. ♾️Pureza, compasión y simpatía vs creatividad.

La palabra cala procede del griego kalos que significa “bello”, que es justo lo que representa esta flor, la belleza.

Originaria de la zona sur del continente africano; y su uso se remonta a la época griega y romana en la que se utilizaban como símbolo e icono de fiesta, pues su forma se asemeja a una copa en la que poder beber.

Mientras que en la época victoriana, en Gran Bretaña, a la cala se la consideraba el icono de la finura y la nobleza.

🌹El término Lisianthus proviene del término griego “lysis” que significa disolución y “anthos” que significa flor. Se hace así referencia a las propiedades curativas de esta flor.

 

 

 

Cuencos Tibetanos.
También conocidos como Cuencos Cantarines, pueden ser datados en Asia 2000 años A.C. Están hechos en una aleación de 7 diferentes metales, conectado a los 7 planetas astrológicos, los cuales crean un rango de diferentes sonidos y sobre tonos. Esos 7 metales son oro como el Sol, plata como la Luna, mercurio como Mercurio, cobre como Venus, hierro como Marte, estaño como Júpiter, plomo como Saturno. Algunos cuencos cantores son de cinco metales únicamente. La forma, profundidad, color, circunferencia y composición de estos boles son variables, según la técnica de fabricación utilizada. Hay usualmente 5 técnicas para tocar los cuencos: golpear, circular, añadiendo agua, con cantos vocales, girando.🧘🏼‍♀️Una forma de relajación. Los cuencos tibetanos, son originarios de Nepal y son usados por los Newaries durante sus ceremonias de ritual de fuego. Hay una conexión entre los cuencos y el planteamiento de la terapia musical ayurvédica y el cuidado médico ayurveda.  Las 7 fases para conseguir la relajación completa con los cuencos son: 1-la cabeza, 2-los brazos, 3- el cuello, 4- la espalda, 5- abdomen y pecho, 6-. la cara, 7- estirar el cuello. El origen de los cuencos son: Mongolia Tagoo, India y China, Jala Tarang, Cachemira Noot, Indian Gatham y la cocina Himalaya.

 

 

Huevos de Pascua.

Desde los comienzos de la humanidad, el huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento. El huevo adquirió importancia dentro de la mitología egipcia cuando el ave fénix se quemó en su nido y volvió a renacer más tarde a partir del huevo que lo había creado en un principio.

🐣También los hindúes sostenían que el mundo había nacido de un huevo. Los primeros cristianos consideraron al huevo como un símbolo de la resurrección de Jesús.

En la Edad Media, cuando llegaba la Pascua los huevos, que eran de gallina o de pato, se pintaban de colores y se consideraban objetos muy preciados. En esta época del año se realizaba el festín del huevo porque representaba el regocijo y la vuelta a la alegría. Con el paso del tiempo, se mantuvo la costumbre de celebrar la Pascua consumiendo y regalando huevos.

 

 

 

Sargantana en cerámica. Artesanía balear.

Liquidambar orientalis, es una especie perteneciente a la familia Altingiaceae. Es un árbol caduco del género Liquidambar, nativas de la región del Mediterráneo oriental, que se encuentra principalmente en las llanuras de inundación del suroeste de Turquía.

En medicina, el Storax se emplea como un antiparasitario. Se combina con otros ingredientes para elaborar aceites que son muy útiles para sanar lesiones del acné en la cara e irritaciones cutáneas. También se fabrican con él astringentes y lubricantes para pieles secas.

El ámbar del Liquidambar styraciflua se procesa para hacer bálsamos y ungüentos para sanar enfermedades de la piel, hemorroides, sarna y mala circulación de la sangre.

 

 

 

Ikebana Nageire. Estilo básico inclinado.

En este estilo Shin y Soe se intercambian 💚
El magnolio o la flor magnolia significa la nobleza, era una tradición del emperador chino regalarle una flor de magnolia a la persona estimada y se consideraba un símbolo de respeto. En la antigua China se identificada con feminidad, dulzura y amor por la naturaleza.

Se relaciona con el amor, simpatía, belleza exótica, siendo espléndida.

La flor de la magnolia al aparecer en primavera, también se relacionan con el comienzo de un ciclo o una etapa, así que también es un buen regalo para una persona amada o quizás para una persona que está pasando por un cambio en su vida.

 

 

 

Técnica Hagumi. Es la técnica japonesa de reacomodar las hojas.

El significado del narciso en la mitología está relacionado con narraciones de las culturas y pueblos que tratan de explicar en este caso el origen de la flor de narciso. Se cuenta en la mitología griega que  había nacido un niño hermoso que tenía en su futuro una larga vida, ya en su adolescencia al darse cuenta de sus dotes de joven apuesto desarrollo una gran arrogancia.

Un día la ninfa de las montañas llamada Eco al ver al joven Narciso cayó bajo sus encantos y se enamoró perdidamente de él. Pero como era su conducta  normal Narciso hizo caso omiso a sus sentimientos, por los que la ninfa Eco se entristeció y pidió ayuda a la diosa Némesis encargada de la venganza, solidaridad y el equilibrio. La diosa Némesis se encargó de castigar al joven Narciso llevándolo a verse en las aguas de un estanque y enamorarse de sí mismo, tanta era su adoración que cayó al agua y falleció ahogado.

De la interpretación de este relato mitológico surge el significado de la flor de narciso, dándole la interpretación de egoísmo y amor propio, sin embargo hoy en día su hermosura ha dado cabida a interpretaciones más positivas y diferentes.

En Asia las flores están relacionadas con un lenguaje secreto, el hanakotoba es el nombre con el cual se identifica este lenguaje y en él se interpreta a la flor de narciso como el representante de la felicidad eterna, alegría, vitalidad al estar relacionada con la primavera.

Ikebana Moribana. Estilo básico inclinado. Renace y despierta! 💛

El nombre del almendro en hebreo, significa “el despertar” o “estar despierto”, el almendro es el árbol que florece primero en el año.

🌸Las flores del almendro tienen 5 pétalos blancos o rosa claro en perfecta simetría, engarzados por un centro estrellado de tonalidad más oscura o verde. Destacan también sus pistilos amarillentos coronando el centro de la flor y atrayendo a los pájaros y mariposas.

La Alstroemeria es símbolo de algo muy importante, la amistad duradera. Cada flor tiene seis pétalos y cada pétalo es símbolo de una de las facetas más importantes de la amistad: paciencia, entendimiento, compromiso, respeto, humor y empatía.

 

 

 

 

Ikebana Nageire. Aprendiendo con la práctica y experimentando la calma de los sentidos.

El método de autoapoyo (Jica-Dome) se utiliza para flores con tallo. La base del tallo se corta en ángulo y se coloca directamente contra la superficie interior del florero. Con el método de pieza transversal (yoko-waridome), la base de la rama se divide horizontalmente…

La Gerbera actualmente es la quinta flor más popular en el mundo detrás de la rosa, clavel, crisantemo, y tulipán.

Es una flor sin olor que pertenece a la Asteraceae o la familia de las Compuestas, cuyo origen se encuentra en África del Sur, Asia, América del Sur y Tasmania. Se asocia a la inocencia, la pureza, el cariño y alegría, además de ser un símbolo clásico de la belleza.

 

 

Ikebana en casa por Navidad, inspiración para la prosperidad y esperanza.

El acebo es una planta que formó parte de las tradiciones de los pueblos antiguos, incluidas las celebraciones invernales.

Los celtas las incluían en sus ritos para que les protegieran de los seres malignos y les dieran suerte y prosperidad, ayudando al desarrollo interior. Los romanos usaban esta planta para adornar obsequios en las festividades saturnales y repartir prosperidad.

En los países alpinos, se consideraba un árbol sagrado al que se le atribuía atributos mágicos capaces de alejar a demonios, espíritus y duendes malignos. Además de protagonizar el solsticio de invierno, también protegían los cementerios. En otras regiones se utilizaban sus hojas para limpiar la chimenea, el corazón de la casa donde la familia se reunía, con el fin de alejar los malos espíritus.

Incluso en la antigua Grecia el acebo tenía su hueco en la medicina popular, a pesar de su toxicidad para los humanos. El propio Aristóteles, hijo de médico, conocía sus cualidades curativas.Con la llegada del cristianismo esta planta no perdió su papel en la tradición popular: sus frutos representaban la sangre de Cristo y las hojas, la corona de espinas. Fue la Iglesia Católica quién se encargó de introducir el acebo en la Navidad, sustituyendo al pagano muérdago.

 

🌿Soegi-Dome: Sujeción en forma vertical. Nageire Ikebana Sogetsu. Un gran reto para aprender a disfrutar en el camino…Kadensho de Sofu Teshigahara.’La naturaleza vive, se da y se desvanece sin que el hombre pueda intervenir. Observe una flor y podrá sentir la fugacidad de la naturaleza.

Este es precisamente el “encuentro”. El Ikebana no es más que un encuentro. Encuentro entre lo fugaz y lo efímero en mil facetas’.

 

 

 

 

Nageire Ikebana Sogetsu.
Emocionada de aprender y práctica el estudio de la sujeción y la estabilidad con el jumonji dome.

Nageire está asociado con la legendaria historia de un samurái.

🌿La leyenda dice que un samurái , aburrido en un caluroso día de verano, arrojó material vegetal en la pequeña abertura de un jarrón alto y profundo en la esquina opuesta de la habitación. Por eso este estilo recibió su nombre.

 

 

 

 

Ikebana una expresión Zen del ser.
Por este nombre se conoce en Japón el Arte del Arreglo Floral. Su significado etimológico proviene de Ikeru (conservar vivo) y Hana o Bana (flores y ramas). Cualquier rama, hoja, flor, raíz, caña, musgo, etc., entra dentro de esa idea de conservar vivas las flores o ramas del Arreglo Floral.
“Conservar vivas” no se refiere solamente a mantener frescas las flores o ramas del Ikebana, sino más bien a impregnarlas de nuestros sentimientos, emociones, estados de conciencia, a fin de dar vida a esa obra de Arte que no sólo surge de nuestras manos, sino que también lo hace de nuestro corazón y pensamiento.

El Ikebana es una de las Artes Zen, por lo que también es un Do, un sendero o un camino de autorrealización.

 

 

Ma (間) es un término japonés que podría traducirse como pausa, espacio, abertura o intervalo.

No es simplemente un vacío o la ausencia de contenido sino que se trata de un espacio consciente, una respiración que permite poner en valor las otras partes de la obra o incluso crear nuevos significados.

Según la filosofía japonesa, ese espacio estaría lleno de energía, y podría inducir un estado contemplativo en el cual es posible apreciar la expansión del espacio y del tiempo.

 

 

 

Mi primer Ikebana💚 un momento para mí, creando algo nuevo, reconectada.
Poco fondo…explorando-me.

🍃Un sacerdote budista de nombre Ono-No-Imoko insatisfecho con la forma despreocupada con la que los sacerdotes hacían las ofrendas florales en el altar de Buda, experimentó con arreglos que simbolizaban todo el universo.

En sus diseños, las flores y las ramas se dirigían hacia arriba (nunca hacia abajo), y se disponían en grupos de tres para representar la armoniosa relación entre el cielo, hombre y tierra.